Casa de la Conferencia
de Wannsee
Memorial
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7. Las deportaciones
La misma tragedia se repite en todos los países europeos ocupados por el Ejército alemán (Wehrmacht) y en los países aliados con Alemania. Comienza con el registro, la "marcación" de los judíos y la privación de sus derechos, y acaba con el transporte a los campos de exterminio. Las deportaciones empiezan a fines de 1941 en Alemania y Polonia, se extienden a Europa Occidental a principios del verano y llegan a su punto culminante dos años más tarde con la deportación y el asesinato de los judíos húngaros. Todo está reglamentado y funciona según un plan preciso. Cada hogar recibe instrucciones por escrito en las cuales se indica qué y cuánto puede llevar cada persona: una mochila con provisiones para el viaje, un cuenco y una cuchara, ni cuchillos ni tijeras, dos mantas, ropa de cama, ropa de abrigo y zapatos gruesos, peso máximo 25 kg. Hay que entregar los objetos de valor; declarar los demás bienes y dejar las llaves de la casa. En la calle ya espera un camión, que lleva a los judíos a un campo de reunión o directamente a la estación de ferrocarril. En la rampa de carga los aguarda un tren: 20 vagones de mercancías con las ventanillas de ventilación cerradas con alambre de púa, y dos vagones de pasajeros para los guardias. Cada transporte tiene capacidad para mil personas. Los trenes salen varias veces por semana y parten de todas las estaciones europeas: de Berlín y Varsovia, de Amsterdam y París, de Praga y Budapest, de Oslo y Atenas. Con frecuencia, el viaje dura varios días y varias noches. Los deportados viajan trasnochados, sucios, sedientos y desesperados hacia lugares desconocidos, cuyos nombres hoy todo el mundo conoce. Al principio las víctimas obedecen al requerimiento de presentarse con equipaje para su "reasentamiento". Para engañarlos, se les dice que serán llevados a Polonia para trabajar. Cuando los primeros rumores comienzan a trascender de los campos, los jóvenes tratan de salvarse en la clandestinidad. El número de suicidios aumenta entre las personas mayores y enfermas. La policía pasa a buscar a todos aquellos que no se presentan voluntariamente en el lugar de reunión. Se llevan a cabo redadas en barrios enteros para llenar los trenes de transporte. La organización de esta cacería humana está en manos de la Oficina Central de Seguridad del Reich (RSHA). El Ministerio de Transportes del Reich y la Compañía Ferroviaria del Reich (Deutsche Reichsbahn), subordinada a aquél, suministran los trenes y elaboran los horarios e itinerarios. Se encuentran personas dispuestas a colaborar con las autoridades alemanas, tanto en Alemania como en casi todos los países ocupados.
En los casos en que aún es
necesario tener consideraciones diplomáticas y guardar las apariencias, el
Ministerio de Asuntos Exteriores se encarga de las negociaciones para lograr
un acuerdo. Algunos países que en un principio habían adoptado las leyes
antisemitas de Alemania no responden a las presiones alemanas, o sólo lo
hacen con gran reticencia. A menudo, sólo entregan a extranjeros y apátridas
que llegaron al país huyendo de los ejércitos alemanes. Pero para la mayoría
de los judíos de la Europa ocupada no existe salvación. |
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1. Las directivas
Para la burocracia, la deportación y el asesinato de los judíos se convierte en un asunto administrativo que se debe planificar de antemano, reglamentar minuciosamente mediante disposiciones y llevar a cabo conforme a lo previsto. Las competencias, las personas involucradas, el volumen de equipaje, la vigilancia de los transportes, la notificación de ejecución, el cálculo de costos: todo está reglamentado con meticulosidad. Lo único que queda por fijar son el lugar y la fecha.
2. Bielefeld, diciembre de 1941
En Bielefeld, donde existía una comunidad judía desde el siglo XIV, vivían aún 903 judíos en 1933. La mitad de ellos logró emigrar hasta el comienzo de la guerra. Se desconoce cuántas de estas personas cayeron después en manos de la Gestapo. De los 431 judíos de Bielefeld que fueron deportados, sobrevivieron solamente 31.
Foto: Stadtarchiv Bielefeld
La serie de fotografías documenta el primero de un total de siete transportes del distrito de Minden, que partió de la estación de Bielefeld hacia Riga el 13 de diciembre de 1941. De las 400 personas deportadas ese día sobrevivieron 47, entre ellas seis de Bielefeld.
3. Organización y realización
La Gestapo, la Policía Criminal y la Policía de Orden Público, los jefes de distrito y los alcaldes colaboran estrechamente para asegurar que todo se desarrolle de acuerdo al plan previsto. Cada persona que será deportada recibe oportunamente un folleto con instrucciones que debe obedecer al pie de la letra so pena de castigo, y un cuestionario en el cual debe declarar todos sus bienes.
Deportación en Eisenach, 9 de mayo de 1942 Foto: Stadtarchiv Eisenach
Entre noviembre de 1941 y junio de 1943, 4.744 judíos de la región de Franconia fueron deportados en seis transportes, entre ellos 2.063 personas de Franconia del Meno. Los transportes se dirigieron a Riga, Izbica, Theresienstadt y Auschwitz. Se desconoce el número de sobrevivientes.
4. Wurtzburgo, abril de 1942
Del álbum fotográfico de la Gestapo de Wurtzburgo Foto: Stadtarchiv Würzburg
5. Información y rendición de cuentas
En razón de que los crímenes son ordenados por el Estado, se levantan expedientes para documentar cada operación. Se procede a archivar recibos, notas y cartas, por orden cronológico. Un recibo informa sobre el valor de los relojes, la ropa y las provisiones confiscados durante un control de equipaje. En estos expedientes se encuentran también una lista de los artículos confiscados por la Gestapo "para uso oficial", una factura por el alquiler de una sala en una posada que sirvió como lugar de reunión, y el último mensaje de un deportado. Como referencia, pueden verse los expedientes de la jefatura de la Policía del Estado de Nuremberg/Fürth, bajo el título: “Evacuación de los judíos de Franconia del Meno (1941-1943)”
6. Hanau, verano de 1942
(Foto: Bildstelle Hanau)
7. Los horarios de la Compañía Ferroviaria del Reich (Deutsche Reichsbahn)
Subasta de bienes
judíos en Hanau, junio de 1942
Las entidades colaboradoras más importantes de la Gestapo son la administración comunal y la policía del distrito de origen de los deportados, el Ministerio de Transporte del Reich y la Dirección de la Compañía Ferroviaria del Reich (Deutsche Reichsbahn), que pone a disposición los "trenes especiales (Sonderzüge) para el "reasentamiento" en los ghettos y campos de la muerte. Los itinerarios y las fechas se fijan en conferencias especiales. Los policías locales que reúnen a sus vecinos judíos también deben atenerse a estos calendarios. Las propiedades judías pasan a manos del Estado; los muebles y enseres domésticos van a subasta.
8. Siegburg, verano de 1942
La pequeña congregación de la sinagoga de Siegburg cerca de Bonn, con una historia de más de seis siglos, también fue destruida. 115 personas, aproximadamente la mitad de los miembros de la comunidad, emigraron en los años 1933 a 1939, en su mayoría después del pogromo de noviembre de 1938. Los que no emigraron fueron concentrados en 1941 en un campo de barracas, donde vivieron un año. Entre el 14 de junio y el 27 de julio de 1942, los judíos de todo el distrito de Sieg fueron deportados en cuatro transportes hacia el Este. De las personas de nombre conocido, sólo una sobrevivió.
Foto: Stadtarchiv Siegburg
La foto fue tomada por un desconocido en el lugar de reunión de Siegburg, Brandstrasse 42/44. Muestra el registro obligatorio del equipaje, el embarque y el transporte a la estación ferroviaria.
9. El ejemplo de los Países Bajos
La historia se repite en todos los países invadidos: tras los ejércitos de Hitler, llegan de inmediato los funcionarios de la Oficina Central de Seguridad del Reich (RSHA). Las leyes que se dictan y las medidas que se ejecutan son siempre las mismas. La persecución comienza con los llamamientos para el registro, la orden de llevar la estrella amarilla, la colocación de letreros de prohibición, las inhabilitaciones profesionales y la confiscación de bienes. Al cabo de algún tiempo, se inicia el “reasentamiento”, según reza el término convenido. Primeramente, las familias judías son concentradas en ciertas casas o barrios. Pero tarde o temprano sigue la internación en un campo de reunión y, finalmente, el transporte al Este, con destino desconocido.
10. "Marcación" y separación
11. Amsterdam, verano de 1942
Foto: Oorlog, Amsterdam
12. Después de la redada
Foto tomada
secretamente
El desarrollo de las deportaciones en los Países Bajos se encuentra documentado en los informes que el Cónsul General Otto Bene, representante del Ministerio de Asuntos Exteriores en la Oficina del Comisario General Alemán, enviaba regularmente a su ministerio. De ellos se desprende un cuadro conocido también de otros países: al principio, muchos de los judíos convocados se presentan voluntariamente para el transporte al "campo de trabajo". Muy pronto, sin embargo, se hace necesaria la intervención de la policía para sacarlos de sus viviendas. Quien puede se esconde; otros se suicidan. Tras protestas iniciales, la población se acostumbra lentamente a la situación; hay resistencia a la par de colaboración. La Policía de Seguridad realiza redadas para capturar a quienes intentan escapar. Nada es capaz de detener el programa de deportaciones.
13. Víctimas de la redada
Foto: Oorlog, Amsterdam
14.
Foto: Oorlog, Amsterdam
15. En el punto de reunión
16.
Foto: Oorlog, Amsterdam
17. Westerbork - Auschwitz
Foto: Oorlog, Amsterdam
Del "campo de tránsito de la policía" de Westerbork, en los Países Bajos, partían cada semana dos trenes de deportación con destino a Polonia. El comandante del campo, SS-Obersturmführer (teniente) Konrad Gemmecker, mandó filmar y fotografiar el despacho de un transporte para la posteridad.
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