Casa de la Conferencia de Wannsee
Memorial


 


 

2. La Época de la preguerra

 

 

Cuando los nacionalsocialistas asumen el poder, comienzan por destruir el Estado de derecho, prohibir todas las organizaciones democráticas y perseguir físicamente a sus partidarios, quienes son asesinados, encarcelados o empujados al exilio. En el curso de un año se lleva a cabo la "coordinación central" (Gleichschaltung), con el relevo de los titulares de todos los cargos clave. En el verano de 1934, después de la muerte de Hindenburg, Hitler pasa a ser jefe del Estado y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas. A partir de ese momento, su poder es absoluto.

Cegados y desinformados por una propaganda dirigida centralmente, muchos creen en las promesas de los nazis y adoptan sus eslóganes. Pero también aquellos que no aclaman a la nueva autoridad cumplen casi sin excepción las órdenes, aun sin que se ejerza coerción. De ese modo, ayudan a consolidar la dictadura. La mentalidad de sumisión es más fuerte que el espíritu democrático, que apenas había conseguido echar raíces en el país vencido, después de 1918.

El antisemitismo proporciona la fórmula demagógica que supuestamente explica todos los problemas de la sociedad. Una vez impuesta la idea absurda de que los judíos son culpables de todo mal, basta con estigmatizar como judías ideas, personas e instituciones no deseadas para poder justificar cualquier medida represiva.

En este sentido el marxismo, la democracia parlamentaria, la Sociedad de Naciones y la socialdemocracia resultan ser una invención judía. Desde la proscripción de las artes y la literatura modernas hasta la criminalización de los partidos democráticos y los sindicatos, los eslóganes antisemitas sirven siempre como argumento.

Cuando ya nadie puede oponérsele abiertamente, Hitler aborda los dos objetivos que ha perseguido desde un principio: la lucha contra los judíos y la preparación de una guerra de conquista. Las leyes raciales de Nuremberg, que contradicen el principio de la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, un legado de la ilustración europea, no son más que un preludio.

En noviembre de 1938, esta evolución llega a su punto culminante por el momento, con la "noche de los cristales rotos" (Reichskristallnacht), un pogromo organizado por el Estado, al que le sigue una nueva ola de leyes anti-judías aún más severas. Personas cuyas familias viven en Alemania desde hace siglos abandonan su país natal. Pero solamente estará fuera de peligro quien logre huir a ultramar. El 30 de enero de 1939, en una intervención en el Reichstag, Hitler amenaza con el "exterminio de la raza judía en Europa" en el supuesto de una guerra, que él provocará ese mismo año.

 

 

 

 
 

 

1. El papel de la Gestapo

 

Después de 1933, se establece al lado del distrito administrativo gubernamental el cuartel general de los órganos represivos del Estado y del partido. En 1936, ambos son unidos también en una misma estructura organizativa. Himmler se convierte en "Reichsführer SS y Jefe de la Policía Alemana". En 1939, la Policía Secreta del Estado (Gestapo), la policía criminal y el Servicio de Seguridad (Sicherheitsdienst, SD) de las SS son integrados en la Oficina Central de Seguridad del Reich (Reichssicherheitshauptamt, RSHA). Su función esencial es la vigilancia de los opositores políticos.

 

El SD establece también un fichero de las organizaciones judías en Alemania y en el extranjero. En 1936 insiste en llevar adelante la "arianización" y la emigración forzada. En 1937 propone aprovechar el censo de 1939 para instalar un "fichero de judíos" (Judenkartei). La “Sección Judía” de la Gestapo (Judenreferat) prepara las leyes anti-judías junto con las secciones competentes del Ministerio del Interior y de Justicia del Reich.

 

 

 

2. La anexión de Austria (Anschluss)

 

El 12 de marzo de 1938 el ejército alemán (Wehrmacht) entra en Austria. Junto con las tropas llegan Himmler, Heydrich, Eichmann y 20.000 miembros de la policía móvil. En una acción fulminante son arrestados alrededor de 50.000 opositores políticos. Ya en la noche anterior a la invasión alemana, las SA de Viena comienzan a saquear tiendas y viviendas judías. A partir de ese momento, las leyes anti-judías rigen también en Austria.

 

 

 

3. Viena, marzo de 1938

 

Terror contra personas indefensas
Foto: Yad Vashem, Jerusalem

 

 

 

"Desafortunadamente, [algunos] miembros del partido han actuado de manera totalmente indisciplinada durante los días pasados, permitiéndose abusos en gran escala. He hecho publicar hoy en la prensa que militantes del partido comunista, vestidos con uniformes oficiales del partido [nazi], tratan de poner en peligro el orden y la seguridad públicos mediante incautaciones, registros de casas y arrestos ilícitos.”


Reinhard Heydrich, 17 de marzo de 1938

 

 

 

 

"Los excesos en las calles de Viena, muy parecidos a pogromos, han sido una gran "diversión popular” durante estos últimos días. Bajo la gritería del populacho se obligaba a grupos de judíos a limpiar los eslóganes electorales de Schuschnigg de las calles. Otros judíos, equipados con pintura y pinceles, eran obligados a pintar en las tiendas judías la inscripción “Judío” o la estrella de David.”


I
nforme de J. Moser

 

 

 

 

4. Expulsión forzada a Polonia

 

En la noche del 28 al 29 de noviembre de 1938, son arrestados 17.000 judíos de origen polaco de Alemania, Austria y los "Sudetes", para ser expulsados. Son transportados a la frontera con Polonia en trenes vigilados por policías y miembros de las SS. Muchos de ellos habían adquirido la ciudadanía alemana después de 1918. Las autoridades polacas admiten la entrada al país de unas 10.000 personas. Los restantes permanecen en la tierra de nadie cerca de la localidad fronteriza de Zbaszyn, que en ese entonces contaba con solamente 4.000 habitantes. En su mayoría viven allí hasta agosto de 1939, alojados en establos y barracas sin calefacción. En total serán expulsados 32.000 judíos polacos del Reich hasta el inicio de la guerra. Es el ensayo general para las futuras deportaciones.

 

Nuremberg, 28 de octubre de 1938
Foto: Bundesarchiv Berlin

 

 

 

5. El pogromo de noviembre

 

 

 

“1. En muy breve un plazo se efectuarán en toda Alemania acciones contra judíos, en especial contra sus sinagogas. Tales acciones no deberán estorbarse; sin embargo, deberá asegurarse, de conformidad con la policía encargada del orden público [Ordnungspolizei], que se puedan impedir saqueos y demás excesos extraordinarios.

2. En caso de que se encuentren archivos importantes en las sinagogas, se los deberá poner a resguardo adoptando medidas inmediatas [apropiadas a tal efecto].

3. Deberá prepararse el arresto de entre 20 mil y 30 mil judíos en el Reich. Deberán escogerse ante todo judíos en buena posición económica. Se darán a conocer disposiciones más precisas en el curso de esta noche.

4. Si se sorprende a judíos en posesión de armas durante las acciones, deberán tomarse las más rigurosas medidas. A fin de ejecutar todas las acciones se podrán llamar tropas de servicios especiales de las SS como también SS generales. Deberán adoptarse las medidas indicadas para garantizar en todo caso que las acciones se desarrollen bajo dirección de la Stapo. En todo caso deberán evitarse saqueos, robos, etc.”


Telegrama confidencial de la Gestapo, 9 de noviembre de 1938

 

 

 

 

 

Sinagoga en Euskirchen

Foto: Stadtarchiv Euskirchen

 

 

 

6. "La noche de los cristales rotos"

 

Euskirchen

Foto: Stadtarchiv Euskirchen

 

 

El asesinato en París de un diplomático por un joven judío, cuyos padres habían sido deportados a Polonia, fue el pretexto que sirvió para realizar un pogromo como no había ocurrido en Alemania desde hacía siglos. Lo que se hace pasar por una protesta espontánea, es una acción organizada por el NSDAP.

En toda Alemania, las SA y las SS incendian las sinagogas y destruyen tiendas judías. Incendios provocados y depredaciones, saqueos y violaciones, asesinatos y homicidios quedan impunes esa noche. La policía es mero espectador. Los bomberos intervienen solamente cuando las llamas amenazan con pasar a otros edificios.

 

 

 

7. Arrestos masivos

 

Se destruyen alrededor de 267 sinagogas y aproximadamente 1.000 centros de oración; se devastan 7.500 tiendas; 91 personas mueren a golpes. El número de heridos graves, de los fallecidos por las consecuencias de los golpes sufridos, y el de los suicidios jamás se llega a conocer.

No son arrestados los culpables, sino las víctimas: 26.000 judíos entre 16 y 60 años son deportados a los campos de concentración de Dachau, Buchenwald y Sachsenhausen, donde permanecerán recluidos hasta su rescate o emigración.

 

 

Baden-Baden
Foto: Bildarchiv Stiftung Preussischer Kulturbesitz, Berlin

 

 

 

8. La conferencia en el Ministerio de Aviación del Reich ("Conferencia de Göring")

 

El 12 de noviembre de 1938, se celebra en el Ministerio de Aviación del Reich una reunión bajo la presidencia del ministro Göring, en la que se deciden nuevas medidas para privar a los judíos alemanes de sus derechos. La idea es acelerar las expropiaciones, las ventas forzadas y la emigración. Las víctimas del pogromo incluso deben pagar por el daño sufrido y efectuar al Estado alemán un "pago expiatorio" de mil millones de marcos.

 

 

 

“Elegiré el texto que a los judíos en su totalidad se imponga como castigo por sus crímenes abominables, etc., etc. una contribución de mil millones de marcos. Eso va a funcionar. Estos cochinos no van a volver a cometer tan luego un segundo asesinato. Además tengo que constatar una vez más: yo no quisiera ser judío en Alemania.”


Hermann Göring, 12 de noviembre de 1938

 

 

 

 

 

9. Privación de derechos

 

Ya antes del pogromo de 1938, las medidas anti-judías se habían ido agravando mes tras mes. La declaración de posesiones y bienes, el registro y la caracterización de empresas industriales, la supresión de la protección para los inquilinos, la inhabilitación profesional de médicos y abogados, la obligación de llevar los nombres Sara e Israel y la marcación de los pasaportes con una “J” son sólo unos pocos ejemplos de entre muchas otras disposiciones.

Después del pogromo, se da una ley tras otra. Se dispone el cierre de todas las tiendas y empresas judías. Los judíos ya no están autorizados para entrar a los parques públicos, ya no tienen el derecho de asistir a programas culturales ni de poseer animales domésticos. Sus hijos son excluidos de las escuelas y las universidades. Los judíos tienen que entregar sus radios y todas sus joyas, y les queda prohibido estar en la calle después de las 20 horas.

 

Berlín

Foto: The Wiener Library, London

 

 


"¡Contra la ignominia de los pogromos anti-judíos!"

Fiel a las tradiciones del movimiento obrero alemán, en el auténtico espíritu de los grandes escritores y pensadores, el Partido Comunista Alemán alza su voz en contra de los pogromos anti-judíos de Hitler, que ante toda la humanidad han mancillado el honor de Alemania con la peor ignominia.

(...)

¡Solidaridad en la compasión y en la ayuda para los ciudadanos judíos, solidaridad con los comunistas y los socialistas perseguidos, solidaridad con los católicos amenazados, solidaridad recíproca de todos en la lucha diaria para minar y derrocar al régimen nazi, creando el más

grande movimiento del frente popular alemán – este es el imperativo del momento para todos los alemanes amantes de la paz y la libertad!

La unión hace la fuerza. ¡La unión traerá la victoria!

¡Abajo con la dictadura de Hitler!

¡Viva la paz! ¡Viva la libertad!

 

Extracto de una declaración del comité central del Partido Comunista Alemán, KPD. Die rote Fahne, núm. 7 (Edición especial), noviembre de 1938

 

 

 

 

 

10. Huida de Alemania

 

El terror vivido en la noche del pogromo, los arrestos masivos y la ola de nuevas leyes discriminatorias intensifican la presión para emigrar. Después del 9 de noviembre de 1938, comienza un éxodo masivo. Hasta el comienzo de la guerra abandonan el país más personas que durante los cinco años anteriores. Quien consigue obtener un visado de entrada y un pasaje marítimo, huye a ultramar. Los otros, los que se refugian en alguno de los países europeos vecinos, caerán en manos de sus perseguidores unos años más tarde. Los únicos sitios seguros son Suecia, Suiza e Inglaterra.

 

 

 

11. Asilo en Inglaterra

 

La isla británica es para los refugiados de Alemania un puerto seguro. Comités judíos ayudan a los recién llegados a hacer los trámites de entrada. Durante la guerra, casi todos los hombres serán internados como extranjeros provenientes de un país enemigo; muchos de ellos serán deportados a Canadá. Casi 10.000 niños llegan en transportes colectivos a Inglaterra y se crían en familias desconocidos para ellos. La mayoría de ellos no vuelve a ver a sus padres que permanecieron en Alemania. Un total de 55.000 refugiados encuentra asilo en Inglaterra.

 

 

 

12.

 

“Finalmente en Inglaterra – un pequeño refugiado cansado, que ha llegado a Harwich esta mañana.”

“Llegan los primeros niños refugiados alemanes: 2.000 varones y niñas de 5 a 17 años, el primer grupo de 5.000 niños refugiados judíos de Alemania, ha llegado a Harwich esta mañana. Serán llevados al campo de acogida de Dovercourt Bay.”

Texto de prensa al dorso de la foto. (Fox)

 

Harwich, Inglaterra, 2 de diciembre de 1938
Foto: Hulton Deutsch, London

 

 

 

 13. Rumbo a Shanghai o Palestina

 

Frente a la costa de Palestina
Foto: Hulton Deutsch, London

 

Muchos judíos tratan de huir a Palestina o América del Sur, en buques fletados por ellos mismos. Pero no todos los barcos llegan a su destino. Algunos son rechazados; otros, tras semanas de viaje, naufragan antes de llegar a la costa salvadora. La odisea del "St. Louis" hacia Cuba y el hundimiento del "Struma" en el mar de Mármara son mundialmente conocidos.

Hasta octubre de 1939, Shanghai es el único lugar sin restricciones de inmigración. 14.000 refugiados, en su mayoría de Alemania, llegan a este puerto hasta el inicio de las hostilidades. Hasta 1941 su número aumenta a 17.000. El 90 por ciento de ellos son judíos. Sólo muy pocos hallan trabajo. Entre 1943 y 1945 todos ellos serán internados por Japón como potencia

 

 

 


    Contenido:
   La dictadura en Alemania    Los judios resisten
  
y defienden su dignidad
   Le época de la preguerra    La guerra contra Polonia
   Los ghettos    Las ejecuciones masivas    La Conferencia de Wannsee

   Las deportaciones

   Exposición especial    Los campos de transito    Los campos de la muerte    Auschwitz
   La vida en los campos de concentración    El levantamiento del ghetto de Varsovie    El fin de la guerra    La liberación
   La historia de la casa      

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