Casa de la Conferencia
de Wannsee
Memorial
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13. El fin de la guerra
A más tardar, en el momento de la derrota alemana en Stalingrado es evidente que la guerra está perdida para Hitler. Nada puede detener ya la contraofensiva soviética.
Después de la eliminación física de los judíos en el Gobierno General (Aktion Reinhard), los asesinos comienzan a borrar las huellas de sus crímenes. A lo largo del año 1943, se demuelen los campos de exterminio de Belzec, Treblinka y Sobibor: se destruyen las instalaciones de muerte, se ara el terreno de los campos, se construyen granjas y se plantan arbustos.
Por orden de Himmler, se crea el Comando Especial 1005 (Sonderkommando 1005) para eliminar las grandes fosas comunes junto a los campos de exterminio en Polonia y en los lugares de las ejecuciones en masa en la Unión Soviética. Bajo vigilancia de las SS, brigadas de presos judíos deben desenterrar los cadáveres semidescompuestos, apilarlos en grandes hogueras y quemarlos, cribar la tierra, triturar los restos de huesos y esparcir las cenizas. A continuación, son fusilados como testigos, al igual que sus compañeros de infortunio que trabajan en las cámaras de gas y los crematorios de los campos de la muerte. No se quiere que haya testigos, ni muertos ni vivos.
Pero el plan de las SS resulta ser irrealizable. Hay demasiadas fosas comunes y la retirada alemana es demasiado rápida. Así, en su avance hacia el oeste, el Ejército Rojo encuentra en todas partes enormes fosas llenas de cadáveres.
A pesar del dramático deterioro de la situación militar, el programa de exterminio es continuado con redoblada energía, como si se quisiera obtener la victoria al menos en este terreno. Comienza una carrera contra el reloj. En junio de 1944 se inicia la invasión aliada en la Normandía. Al mismo tiempo, se deporta todavía casi medio millón de personas de Hungría a Auschwitz.
El 24 de julio, cuatro días después de la tentativa infructuosa de eliminar a Hitler mediante un atentado y de derrocar su régimen en el último momento, las tropas soviéticas llegan al campo de Majdanek. A finales de octubre, las fuerzas estadounidenses están en París. Sin embargo, las cámaras de gas de Auschwitz continúan operando hasta finales de octubre. Habrán de pasar otros tres meses hasta la liberación del campo por soldados del Ejército Rojo.
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1. El viraje de la guerra
La batalla a orillas del Volga en el invierno 1942/43 acaba con una total derrota militar para la Wehrmacht de Hitler. Es el punto de inflexión de la guerra en el frente del Este. Los remanentes del 6° Ejército alemán, unos 90.000 hombres, son tomados prisioneros por los soviéticos. La batalla de Kursk, la mayor batalla de tanques de la historia, que tiene lugar medio año después, reviste una importancia estratégica aún mayor. El último intento de lanzar una nueva ofensiva alemana fracasa; la contraofensiva soviética comienza.
2. Partisanos judíos
Región de Wisnizka, Ucrania, enero de 1943 (Foto: GAU, Moscú)
Paralelamente a la ofensiva soviética, aumentan las operaciones del movimiento partisano en los territorios de la Unión Soviética y de Polonia todavía ocupados por los alemanes; decenas de miles de judíos participan en esas acciones. El 8 de septiembre de 1943, los prisioneros del campo de internación italiano en la isla de Rab se liberan por sus propios medios. Todos los presos judíos que están en condiciones de marchar se unen al ejército de los partisanos yugoslavos.
3. Descubrimiento de las fosas comunes
Varsovia (Foto: ZIH, Varsovia)
En 1943 la Oficina Central de Seguridad del Reich (Reichssicherheitshauptamt) crea el Comando Especial 1005. Se obliga a presos judíos a volver a abrir las fosas comunas en Polonia y en los territorios ocupados de la Unión Soviética y a quemar los cadáveres. A continuación, son fusilados como testigos. La "operación de desentierro" (Enterdungsaktion) se lleva a cabo bajo el mando del SS-Standartenführer (Coronel) Blobel. Sin embargo, el rápido avance soviético impide a las SS borrar a tiempo todas las huellas de los asesinatos masivos. Así, las comisiones de investigación soviéticas comienzan a exhumar a las víctimas en muchos sitios donde se habían llevado a cabo ejecuciones masivas. Blobel es condenado a muerte en 1948 y ejecutado en Landsberg en 1951.
1. Nací el 13 de agosto de 1894 en Potsdam. Desde junio de 1941 hasta enero de 1942 fui jefe del Comando Especial 4. 2. Después de haber sido relevado de esa tarea, recibí la orden de presentarme en Berlín ante el SS-Obergruppenführer [Teniente General] Heydrich y el Gruppenführer [General de División] Müller y en junio de 1942 el Gruppenführer Müller me encomendó la misión de borrar las huellas de las ejecuciones de los Einsatzgruppen [grupos de intervención móviles] en el Este. Tenía la orden de presentarme personalmente ante los comandantes de la Policía de Seguridad [SIPO] y el Servicio de Seguridad [SD], transmitirles oralmente las instrucciones de Müller y vigilar su ejecución. La orden era un asunto secreto del Reich y el Gruppenführer Müller había ordenado que no se debía mantener ningún tipo de correspondencia, debido al estricto carácter secreto de la misión. [...]
5. Conforme a
la orden, mi misión debería de haber abarcado todo el territorio de
intervención de los Einsatzgruppen, pero, a causa de la retirada de Rusia,
no pude ejecutar enteramente la orden recibida."
Declaración jurada del SS-Standartenführer (Coronel) Paul Blobel en Nuremberg, 18 de junio de 1947
4. Liberación de Majdanek
El Capitán General Bulganin visita el campo (Foto: GK, Moscú)
El 24 de julio de 1944, cuatro días después del último intento infructuoso de eliminar a Hitler y de derrocar su régimen, las tropas soviéticas liberan el campo de concentración y de exterminio de Majdanek, cerca de Lublin. Medio millón de personas de toda Europa pasó por este campo. Más de 250.000 presos, sobre todo polacos, judíos y rusos, fallecieron aquí. Murieron en las cámaras de gas, fusilados o por inanición. A las SS les faltó el tiempo para volar las cámaras de gas y los crematorios. Como consecuencia de esto, las instalaciones de exterminio quedaron conservadas íntegramente.
5. Auschwitz, verano de 1944
(Foto: Yad Vashem, Jerusalén)
La Wehrmacht alemana está en retirada en todos los frentes. El 6 de junio, los aliados desembarcan en la Normandía; el 23 de agosto se libera París. Pero las deportaciones a Auschwitz continúan. El campo de muerte en Chelmno incluso reanuda su operación.
Cuando en un lapso de apenas dos meses llegan a Auschwitz 437.000 deportados de Hungría, los condenados a muerte a menudo tienen que esperar un día entero en el bosquecillo junto al crematorio V, frente a las cámaras de gas, que se encuentran abarrotadas.
6. La liberación de París
París, rue La Fayette, agosto de 1944 (Foto: Ullstein)
7. Klooga, octubre de 1944
Al aproximarse el frente de combate, se evacua el campo de trabajo de Klooga, en Estonia. El 19 de septiembre de 1944, nueve días antes de la liberación, son fusilados todavía 2.400 presos judíos y prisioneros de guerra soviéticos.
(Foto: GAU, Moscú)
Las hogueras, que las SS no alcanzan a eliminar antes de su huída, dan una idea de la manera en que se tiene que haber llevado a cabo la incineración de los cadáveres de las fosas comunes.
8. Voladura de las cámaras de gas
En octubre de 1944, unos 700 presos trabajan todavía en turnos diurnos y nocturnos en las cuadrillas especiales de los crematorios de Auschwitz-Birkenau. Las cámaras de gas sólo dejan de funcionar a principios de noviembre. A finales de ese mes, Himmler ordena destruir los crematorios.
(Foto: Museum Auschwitz)
En el último recuento antes de la evacuación, el 18 de enero de 1945, se cuentan 66.000 presos en Auschwitz y en todos los subcampos. De ellos, 8.000 son dejados en el lugar, por no estar en condiciones de marchar. El campo es liberado el 27 de enero por soldados del Ejército Rojo. En la noche anterior, las SS habían volado el último crematorio.
9. La liberación de Auschwitz
Auschwitz, 27 de enero de 1945 (Foto: Museum Auschwitz)
Ante la aproximación del frente, las SS evacuan los campos de Auschwitz y llevan a 58.000 presos hacia el oeste en marchas forzadas, o "marchas de la muerte", en las que muchos de éstos perecen. La retirada precipitada no le da tiempo a las SS a fusilar a todos los enfermos y a todos los que no estaban en condiciones de andar.
En el momento de la liberación, el Ejército Rojo halla 600 muertos y 7.650 sobrevivientes, entre ellos cerca de cien niños, a quienes se había dejado con vida porque estaba previsto emplearlos en experimentos médicos.
10.
(Foto: Museum
Auschwitz)
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