Casa de la Conferencia de Wannsee

La Conferencia de Wannsee de 20 de Enero de 1942
por el Dr. Norbert Kampe*
A
finales de 1940, las SS (Schutzstaffel) – Unidad de
protección – adquirió la suntuosa villa de un empresario, construída en 1914, en
un sector elegante de las afueras del sur de Berlin, al borde del lago de
Wannsee. La villa fue acondicionada para recibir invitados y celebrar reuniones
de las SS. El 20 de enero de 1942, por estricta invitación y presidida por el
Jefe de la SD (Sicherheitsdienst) – Servicio de Seguridad – Reinhard Heydrich,
se celebró “un coloquio seguido de un aperitivo”, con miembros de las SS, con
altos funcionarios y con representantes del partido. El único punto en el orden
del día, fue la “solución final de la cuestión judía”.
En enero de 1941, Goering, Himmler y las personas de su
entorno, habían encargado a Heydrich en el transcurso de esas reuniones,
redactar “algunas propuestas con vistas a poner en marcha el plan de la
“solución final”, para después de la guerra. A principios de 1941 el proyecto se
basaba en la deportación de todos los judíos de Europa a la URSS, y una vez
sometida, encerrarlos en los “campos del Ártico” en Siberia, lugar en el que
debían morir en unas condiciones de vida insoportables. Habían previsto, que
inmediatamente después del ataque, los Judíos de la Unión Soviética debían ser
separados por las “Einsatzgruppen” (grupos de intervención). Unas semanas
después del ataque del 22 de junio de 1942, el asesinato selectivo de únicamente
los hombres con capacidad de llevar armas, se transformó en el fusilamiento
indiscriminado de todos los Judíos, ancianos, mujeres y niños incluídos.
Buscando a cubrirse las espaldas al más alto nivel, por su responsabilidad en la
matanza de los Einsatzgruppen y por su futura carrera de organizador de la
solución final, Heydrich obtuvo, a finales de julio, la firma de Göering en un
documento redactado por él mismo, que le dejaba total autonomía.

Hasta
el mes de septiembre, e invocando la prioridad de una victoria sobre la URSS,
Hitler. rechazó la propuesta de los Gauleiter, que pedían la deportación de los
Judíos alemanes, así como la propuesta de Heydrich que solicitaba deportaciones
parciales. En septiembre de 1941, su autorización, i.e. su orden de deportar a
los Judíos del Reich barrió los últimos obstáculos que ponían los jefes de las
SS. Es cierto que se enfrentaban con muchísimos problemas con relación a los
lugares provisionales de deportación, mientras se organizaba el transporte a los
campos de Siberia. Los administradores alemanes de los ghettos polacos,
protestaron en contra de la llegada de los Judíos alemanes, y reaccionaron con
la matanza de los Judíos polacos “para hacer sitio”. Es así como el Gauletier
Greiser, a la cabeza del Gau de la Warthe, obtuvo de Himmler la autorización de
asesinar a 100.000 Judíos del ghetto de Lodz, incapacitados para el trabajo,
asesinato que comenzó el 8 de diciembre de 1941 en Chelmno, en cámaras de gas
montadas en camiones. Los fusilamientos en masa de los Judíos letones del ghetto
de Riga, empezaron en noviembre de 1941 con la llegada del primer convoy de
deportados de Alemania.
A mediados de diciembre de 1941, en el contexto de la declaración de guerra a
los Estados Unidos, Hitler. presentó a su gente sus ideas, deseos y nuevas
órdenes, bastante más radicales en relación con la “solución final”: la
ampliación de la deportación, inicialmente prevista únicamente para los Judíos
de Alemania, al total de los Judíos europeos en las zonas bajo control alemán.
En el caso de una Segunda Guerra Mundial, hecha realidad en diciembre de 1941.
Hitler había reiterado, desde 1939, en muchos de sus discursos públicos, su
deseo de aniquilar a los Judíos de Europa. A partir de ese momento se vió
obligado a hacer realidad esas profecías autoproclamadas y dramáticamente
puestas en funcionamiento. Al mismo tiempo, en 1941, una vez que la guerra
relámpago contra la URSS fracasó dramáticamente, el Ejercito Rojo comenzó a
estabilizarse en el frente y empezó a conocer sus primeras victorias.
Completamente cegado por conceptos racistas (reino de “sub-hombres
judeo-bolcheviques”), el comandante alemán se lanzó a una campaña que prometía
ser larga, en un frente interminable y en inmensos territorios para los cuales
el ejército no estaba preparado. La decisión de hacer pagar a la fantasmagórica
“judería” mundial por esta situación, de la cual él era el único responsable, se
adapta perfectamente al lamentable carácter de Hitler y a su fanático odio hacia
los Judíos.
Para Heydrich, esta extensión de la orden original de la deportación de todos
los Judíos Europeos, confirma sorpresivamente su deseo más antiguo, el de sus
plenos poderes. Es, sin lugar a duda, por esta razón que en el último momento
canceló la conferencia prevista para el 9 de diciembre de 1941, que finalmente
se celebró seis semanas mas tarde. Después del conflicto de poder que surgió en
el seno de las más altas instancias y administraciones nazis, con respecto a
como resolver la cuestión judía, se optó por adoptar la vía más radical
propuesta por las SS, léase las deportaciones y asesinatos. El propósito de
Heydrich, durante la conferencia de Secretarios de Estado del 20 de enero, era
el de exponer e imponer su nuevo poder adquirido, para así conseguir una promesa
de colaboración por parte de todos los participantes. Pudo existir además otro
motivo – Eichmann lo reiteró en varias ocasiones – el deseo de Heydrich de
involucrar a los Secretarios de Estado y hacerlos cómplices del genocidio.
Los quince participantes en la “Conferencia de Wannsee”, discutieron sobre la
colaboración de sus respectivas administraciones, en vista de la deportación
inminente de todos los Judíos de Europa, a los territorios conquistados del
Este.
El SD tenía previsto deportar hasta once millones de
personas. Se informó con todo detalle a los funcionarios, de los métodos de
exterminación experimentados en el pasado, y ellos mismos aportaron nuevas
propuestas para la mejora de sus servicios. Ninguno de los participantes, dio
muestras de tener ningún tipo de principios ni escrúpulos, ante la preparación
de un crimen de Estado de tamaña envergadura. Se acordó que la dirección de las
operaciones fuese confiada a Heydrich. Sin embargo, Heydrich no consiguió su
objetivo destinado a aumentar el número de personas a deportar, aun más allá de
la definición de “judío”, descritas en las leyes de Nuremberg de septiembre
1935,. Heydrich deseaba deportar también a los “medio judíos” y a los cónyuges
judíos de parejas “arias” (después de un divorcio obligado). Así el Dr.
Stuckart, Secretario de Estado del Ministerio del Interior y autor de leyes y
reglamentos contra los judíos, derribó con éxito la intención de Heydrich de
definir él mismo quien era judío en el sentido jurídico del término. Fué en la
definición de “judío” de Stuckart, que se basaron todas las órdenes de Eichmann
con respecto a las deportaciones en Alemania, puestas en práctica después de la
Conferencia de Wannsee.
Por lo tanto, la Conferencia de Wannsee no señala ni el momento, ni el lugar de
la decisión de asesinar a todos los Judíos - esta decisión fue tomada
mucho antes y oralmente por Hitler. en conversaciones con sus más íntimos
colaboradores. Así pues, se trató de una conferencia de organización una
vez que la decisión fué tomada al más alto nivel. Como consecuencia de esta
conferencia, todo el aparato de Estado Alemán se convirtió en cómplice pasivo y
activo del genocidio de los Judíos, de los que, alrededor de seis millones de
personas serían sus victimas.
El protocolo de la Conferencia de Wannsee es el documento más importante llegado
a nuestras manos y nos muestra, referido por los propios autores, las
barbaridades y los crímenes cometidos: prueban, en efecto, que desde enero de
1942 y en las más altas jerarquías, se decretó que ningún Judío de Europa debía
sobrevivir a las deportaciones y a los trabajos forzados. Los “más fuertes”
debían ser “tratados de manera apropiada”, para así evitar definitivamente, y
contrariamente a etapas anteriores de la persecución de los Judíos, “un
resurgimiento judío” (protocolo p.8). Es por esta razón, que el protocolo de
Wannsee es considerado una falsificación por todos aquellos que niegan el
holocausto. Ignoran los documentos y comentarios de la misma época que hacen
referencia a la “Conferencia de Secretarios de Estado de Wannsee”. Ignoran, del
mismo modo que el propio Eichmann reconoció en los tribunales, la autenticidad
de los mencionados documentos e identificó a los autores. Aun en el caso de que
el protocolo jamás hubiese sido encontrado, o que el ejemplar destinado a
Luther, Ministro de Asuntos Exteriores y miembro de la conferencia – nº 16 sobre
un total de 30 copias del protocolo – hubiese sido destruído al final de la
guerra, como así debieron hacer los demás receptores, no cambiaría en nada la
atrocidad del genocidio. En 1947, se debieron falsificar cientos de páginas,
observaciones manuscritas y algunas acotaciones pertenecientes al personal del
Ministerio, cuando se descubrieron los documentos, en el interior de dos
expedientes del Ministerio de Asuntos Exteriores, bajo el título de “solución
final a la cuestión judía”. El examen físico del protocolo, los documentos
anexos, los números de registro, las acotaciones y las firmas, confirman, sin
lugar a dudas , y según el análisis de los expertos del departamento, su
autenticidad. Es de todo punto absurdo, tomar en cuenta las reproducciones o los
montajes fabricados después del hallazgo del documento original, para probar la
falsedad de éste o de asemejarlos como variantes de “falsificaciones” del
original, para tacharlo de trabajo de falsificadores. Sólo nos queda reconocer
un hecho histórico, y es que durante 1941/42, el único objetivo oficial del
Reich alemán y de sus instituciones, fué el asesinato en masa de todos los
Judíos europeos. Con la Conferencia de Wannasee, los exterminios en masa se
convirtieron en un genocidio sistemático.
* El Dr., Norbert Kampe, historiador y Director General de la Casa de la
Conferencia de Wannsee, lugar de recuerdo y de educación.
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Con consentimiento: SHALOM - El magazine Judío europeo. Vol. XVI, primavera 2004
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